| codigo | aditivo | comentarios |
|---|---|---|
| E 270 | Acido láctico | El
ácido láctico está extensamente distribuído
en todos los seres vivos. En el ser humano es un producto normal del metabolismo,
especialmente en el músculo en condiciones de deficiencia de oxígeno
(esfuerzos prolongados, por ejemplo). Se produce en grandes cantidades
por la acción de los microorganismos sobre el azúcar de la
leche, siendo el responsable de que ésta se coagule, y actuando
como acidificante y conservante natural en sus derivados fermentados, como
el yogur. También se produce en los procesos de fabricación
de encurtidos y de otros alimentos. El ácido láctico se obtiene
a nivel industrial por la acción de ciertos microorganismos sobre
subproductos de la industria alimentaria. El ácido láctico
y sus sales se utilizan en los alimentos por su acción antioxidante,
como conservantes, especialmente en repostería y bollería,
y como reguladores de la acidez en multitud de productos, que van desde
las bebidas refrescantes a los derivados cárnicos, pasando por las
conservas vegetales, las salsas preparadas o los helados. En la mayoría
de los casos no existe más límite en la cantidad utilizada
que la buena práctica de fabricación.
El lactato cálcico, como otras sales de calcio, se utiliza también como endurecedor para la fabricación de aceitunas de mesa y de otras conservas vegetales. Al ser un producto fisiológico, el ácido láctico, en las cantidades concebiblemente presentes en los alimentos, es totalmente inocuo. En muchos alimentos existen de forma natural substancias con actividad antimicrobiana. Muchas frutas contienen diferentes ácidos orgánicos, como el ácido benzoico o el ácido cítrico. La relativa estabilidad de los yogures comparados con la leche se debe al ácido láctico producido durante su fermentación. Los ajos, cebollas y muchas especias contienen potentes agentes antimicrobianos, o precursores que se transforman en ellos al triturarlos. |
| E 325 | Lactato sódico | Ver E 270 |
| E 326 | Lactato potásico | Ver E 270 |
| E 327 | Lactato cálcico | Ver E 270 |
| E 330 | Acido cítrico | El
ácido cítrico es un producto normal del metabolismo de prácticamente
todos los organismos aerobios, ocupando un lugar clave en uno de los mecanismos
de producción de energía, al que da nombre, el ciclo del
ácido cítrico o ciclo de Krebs. Es también abundante
en ciertas frutas, especialmente en los cítricos, de los que toma
el nombre y a los que confiere su característica acidez.
Con estos antecedentes resulta curioso que en el panfleto sobre aditivos alimentarios denominado "lista de Villejuif" se considere al ácido cítrico como cancerígeno, y además como el más peligroso de todos los aditivos. El ácido cítrico y sus sales se pueden emplear en prácticamente cualquier tipo de producto alimentario elaborado. El ácido cítrico es un componente esencial de la mayoría de las bebidas refrescantes, (excepto las de cola, que contienen acido fosforico) a las que confiere su acidez, del mismo modo que el que se encuentra presente en muchas frutas produce la acidez de sus zumos, potenciando también el sabor a fruta. Con el mismo fin se utiliza en los caramelos, en pastelería, helados, etc. Es también un aditivo especialmente eficaz para evitar el oscurecimiento que se produce rápidamente en las superficies cortadas de algunas frutas y otros vegetales. También se utiliza en la elaboración de encurtidos, pan, conservas de pescado y crustáceos frescos y congelados entre otros alimentos. Los citratos sódico o potásico se utilizan como estabilizantes de la leche esterilizada o UHT. El ácido cítrico y
sus derivados están entre los aditivos mas utilizados. Se producen
por procesos de fermentación, haciendo crecer ciertos tipos de mohos
en subproductos de la industria alimentaria ricos en azúcares. También
se extrae algo de los subproductos del procesado de la piña tropical.
|
| E 331 | Citratos de sodio | Ver E 330 |
| E 332 | Citratos de potasio | Ver E 330 |
| E 333 | Citratos de calcio | Ver E 330 |
| E 334 | Acido tartárico | El
ácido tartárico se encuentra en forma natural en los zumos
de muchas frutas, por ejemplo en las uvas. En el proceso de fabricación
del vino precipita en forma de su sal potásica, poco soluble, siendo
estos precipitados la principal fuente industrial de esta substancia.
El ácido tartárico es el más soluble de todos los acidulantes sólidos. Se utiliza como acidificante en la fabricación de bebidas refrescantes, ya que su sabor ácido potencia el efecto de los aromas de fruta. También en los caramelos, confites, goma de mascar, en repostería, conservas vegetales, mermeladas, salmueras, salsas, sopas deshidratadas y otros productos. El ácido tartárico y el tartrato sodico-potásico (tártaro soluble) se utilizan como componentes de algunas levaduras químicas. La mayoría del ácido tartárico ingerido no se absorbe en el intestino y la cantidad absorbida se elimina rápidamente por la orina. La experiencia de muchos años de uso de grandes dosis con fines medicinales contribuye a considerar esta substancia como perfectamente inocua en las concentraciones concebiblemente presentes en los alimentos. |
| E 335 | Tartratos de sodio | Ver E 334 |
| E 336 | Tartratos de potasio | Ver E 334 |
| E 337 | Tartrato doble de sodio y potasio | Ver E 334 |
| E 353 | Acido metatartárico | Ver E 334 |
| E 354 | Tartrato cálcico | Ver E 334 |
| E 380 | Citrato triamónico | El
ácido cítrico es un producto normal del metabolismo de prácticamente
todos los organismos aerobios, ocupando un lugar clave en uno de los mecanismos
de producción de energía, al que da nombre, el ciclo del
ácido cítrico o ciclo de Krebs. Es también abundante
en ciertas frutas, especialmente en los cítricos, de los que toma
el nombre y a los que confiere su característica acidez.
Con estos antecedentes resulta curioso que en el panfleto sobre aditivos alimentarios denominado "lista de Villejuif" se considere al ácido cítrico como cancerígeno, y además como el más peligroso de todos los aditivos. El ácido cítrico y sus sales se pueden emplear en prácticamente cualquier tipo de producto alimentario elaborado. El ácido cítrico es un componente esencial de la mayoría de las bebidas refrescantes, (excepto las de cola, que contienen acido fosforico) a las que confiere su acidez, del mismo modo que el que se encuentra presente en muchas frutas produce la acidez de sus zumos, potenciando también el sabor a fruta. Con el mismo fin se utiliza en los caramelos, en pastelería, helados, etc. Es también un aditivo especialmente eficaz para evitar el oscurecimiento que se produce rápidamente en las superficies cortadas de algunas frutas y otros vegetales. También se utiliza en la elaboración de encurtidos, pan, conservas de pescado y crustáceos frescos y congelados entre otros alimentos. Los citratos sódico o potásico se utilizan como estabilizantes de la leche esterilizada o UHT. El ácido cítrico y
sus derivados están entre los aditivos mas utilizados. Se producen
por procesos de fermentación, haciendo crecer ciertos tipos de mohos
en subproductos de la industria alimentaria ricos en azúcares. También
se extrae algo de los subproductos del procesado de la piña tropical.
|
| E 385 | Etilenodiamino tetracetato cálcico disódico (EDTA) | Estas substancias, que no existen en la naturaleza, son los más potentes entre los secuestrantes de metales utilizados en los alimentos. Además, tienen como ventaja el que carecen de sabor, al contrario que los otros. Son pues útiles en alimentos en los que se exige un aditivo con sabor neutro y que no sea ácido. Está autorizado su uso en conservas vegetales, en conservas de pescado, en crustáceos frescos y congelados y en cefalópodos troceados y congelados. El aditivo absorbido se elimina en la orina sin metabolizar. Aunque se le ha acusado a veces de tener efectos cancerígenos, no existe absolutamente ninguna prueba en este sentido. La ingestión diaria admisible se estima en 2,5 mg por Kg de peso corporal. |
Página inicial
Servicios
Tarifas Pedidos
Microbiología alimentaria
Aditivos Alimentarios
Normativa ENAC